Desde el inicio, este ministerio ha funcionado de manera voluntaria, sostenido gracias al compromiso de profesionales de salud, líderes y miembros que han servido con amor y entrega. La iniciativa ha contado con el respaldo de la División Interamericana (DIA), la Unión Panameña y la Asociación Metropolitana, uniendo esfuerzos para extender el método de Cristo: tocar vidas, sanar heridas y sembrar esperanza.
A lo largo de cuatro años, la clínica ha demostrado que la misión médica es un puente poderoso hacia el corazón de las personas. Cada consulta, cada palabra de ánimo y cada oración compartida reflejan la convicción de que la verdadera salud comienza en el alma.
En abril de 2026, la clínica dará un paso histórico: su apertura oficial denominacional, contando con todos los permisos del Ministerio de Salud de Panamá. Este reconocimiento formal permitirá ampliar su alcance, profesionalizar aún más los servicios y fortalecer su impacto en la comunidad.
La visión que nos impulsa es clara y ambiciosa: establecer una red de clínicas adventistas en toda la República de Panamá 🇵🇦, llevando salud, compasión y esperanza a cada provincia del país.
Que Dios continúe guiando este sueño y abriendo caminos para Su obra de restauración.

