Para viajar de la costa este a la costa oeste de Estados Unidos, era necesario cruzar el Océano Atlántico desembarcar en Colón, provincia costera de Panamá. Luego, por tierra siguiendo una estrecha trocha cruzar el istmo sobre lomos de mulas y al llegar al Océano Pacífico, subir a otro barco y navegar hacia California, Estados Unidos.
Esta oportunidad de cruzar caminando y en lomos de mulas, permitió que estos dos pastores repartieran innumerables folletos y literatura adventista de la época.
Este hecho histórico queda registrado como: los primeros adventistas en pisar suelo patrio. Seguros estamos de que dicha literatura llegó a manos de muchos sinceros ciudadanos y que Dios se encargó de hacerla producir dando buenos frutos para su reino.

